Rally Argentino DirecTV
   Rally Argentino DirecTV ACA FIA CDA
   NOTICIAS
Jorge Recalde y “Bicho” Del Buono, durante 1983, en el icónico Renault 18
   
#RallyArgentino400 Reflexiones de los pioneros
 
06/08/2022 |

Este viernes comienza la 51° Vuelta de la Manzana, carrera número 400 en la historia de Rally Argentino. Destacado hoy por la tecnología de los actuales coches R5 / Rally2, el campeonato creado en 1980 estuvo precedido por Grandes Premios, Vueltas y carreras en rutas abiertas, donde múltiples competidores crearon una idolatría que más tarde agigantarían una vez que la modalidad adoptó el nombre de “rally”.

 

Nombres como Gabriel Raies, Jorge Recalde, Ernesto Soto, Jorge Bescham son solo algunos de los pioneros, que se codearon junto a Alejandro Moroni, Jorge del Buono, Martin Christie, entre muchos otros que trascendieron la historia de Rally Argentino, desde su creación, posterior a las carreras que serían la semilla de esta modalidad del automovilismo, como la Vuelta América del Sur.

 

Con el Rally de San Luis 1979 como uno de los primeros antecedentes en los que una carrera de ruta abierta pasó a incorporar el nombre de “rally”, el campeonato argentino pasó luego a ostentar años de esplendor: la llegada de Fiat, Peugeot y Renault como equipos oficiales, la rivalidad entre las marcas, etapas de múltiples centenares de kilómetros, asistencias itinerantes y épocas de epopeyas deportivas.

 

“Seguramente, yo ya debo haber corrido 400 carreras, sino casi y puedo decir que siempre estuve desde el primer día”, afirma el ganador de catorce títulos de Rally Argentino, Gabriel Raies, quien debutó en el automovilismo en 1976.

 

“Suena raro ¿no? ¡Pasó tanto tiempo! A veces me nombran a mi o a Recalde y a Bescham, pero a ellos también hay que sumarle otros referentes con los que tuve el gusto de correr, como Carlos Garro, Francisco Alcuaz, Alfredo Pisandelli, Carlos Veronesi, Horacio Santangelo, Mario Stillo, Ángel Di Nezzio y tantos otros que formaron parte de todo esto”.

 

“En un momento de la historia, conseguimos que el Rally Argentino sea el segundo campeonato de mayor importancia en la Argentina, solo después del Turismo Carretera. Nosotros fuimos los creadores de esta modalidad, con pilotos como Recalde y Bescham”.

 

“Después, creamos la asociación de pilotos y con el tiempo, por idea nuestra, empezamos a usar la distinción de binomios y no solo la del piloto, porque siempre fui un convencido de que se merecían el reconocimiento”, agregó el cordobés en alusión a que muchos de los antiguos Grandes Premios y Vueltas solo consideraban a la figura del piloto, secundado por un “acompañante”, que incluso podía ser un mecánico.

 

Jorge del Buono, quien acompañó a Jorge Recalde en sus títulos de la Clase 12 (1982) y Clase 3 (1983, 1985) recordó: “Es muy especial pensar que transcurrió tanto tiempo, desde que tuve la suerte de empezar en 1971, hasta la transición a la actualidad, con la incorporación de los autos R5”.

 

“Para mí, hubo dos épocas muy marcadas. La primera con el equipo Peugeot y la segunda con el equipo Renault, desde principios de los 80, con todo el apoyo de fábrica y la llegada del 18 GTX. Tiempos de mucho esplendor, en que las grandes empresas apoyaban mucho al equipo y teníamos una gran cobertura”.

 

El “Bicho”, quien debutó con Aldo Caldarella en 1971, agregó: “Otra época que también extraño es la de Peugeot, cuando tuvimos grandes peleas con enormes pilotos. Se generó una gran lucha de marcas y en paralelo, el nacimiento del rally en Argentina fue un puntapié inicial para mostrarnos al mundo. Por eso, es muy lindo haber formado parte de las 400 carreras durante los comienzos del Rally Argentino”.

 

Alejandro Moroni integró el citado equipo oficial Renault durante siete años en la década del 80, junto a Recalde y Soto. Como tal, se convirtió en uno de los pilotos que protagonizó los primeros años de vida del Rally Argentino, a medida que absorbía la experiencia, consejos y sabiduría de sus dos prestigiosos compañeros.

 

“Haber sido pionero de la categoría, junto a tipos que fueron referentes históricos, como Ernesto Soto, Recalde, Bescham y Veronesi, es algo que me pone en un lugar donde nunca creí que iba a estar”, comentó Moroni.

 

“Al principio, yo era solo un aficionado de las carreras e iba a ver pasar a los pilotos que corrían los Grandes Premios. Nunca pensé que iba a darme el gusto de cumplir el sueño de correr y de llegar a integrar un equipo oficial. Por eso, siento que la vida me dio mucho más de lo que podía brindarme en ese sentido”.

 

“Hoy, cuando veo todo el camino recorrido y recuerdo que ayudamos a instaurar la modalidad del rally en el país, siento que fue algo muy importante. Creo que, quienes fuimos pioneros, hicimos las cosas bastante bien, porque logramos que el Rally Argentino llegara a su cenit, sobre todo en los años 80”.

 

Tras su debut como acompañante en 1975, Martin Christie comenzó a formar parte activamente de Rally Argentino a partir del Gran Premio de la Montaña 1980, carrera para la que fue convocado por primera vez por Gabriel Raies. Posteriormente, también integró el equipo Sevel y luego pasó a las filas de Renault, donde acompañó a Soto hasta su título 1984 de la Clase 3, con un 18 GTX.

 

“Cuando recuerdo mi historia en el rally, siempre la rememoro con mucho cariño. En mi caso, nunca me sentí un instructor, pero siempre traté de ayudar mucho a todos cuando me preguntaban cómo marcar la tarjeta y demás actividades relacionadas al rally”, dijo Martin Christie.

 

Para mí, fue un gusto haber podido enseñar, colaborar y ayudar en lo que fue ese inicio que tuvo el rally en nuestro país. Realmente, lo disfruté mucho, porque además de entender muy bien cómo era el sistema del rally, pude volcarme a esta disciplina deportiva, hasta que se volvió mi medio de vida”.

 

“Pero, no me quiero olvidar del Rally de Argentina, porque también fue muy importante para nuestro campeonato. Todos terminamos aprendiendo y copiando muchas de las cosas que nos sorprendían de los europeos. Yo les preguntaba a los navegantes extranjeros cómo hacían la hoja de ruta, desde pequeños detalles, como ver que ellos la escribían con lápiz y corregían con goma, mientras que nosotros usábamos birome”.

 

“Desde eso, hasta observar el tipo de relojes con cronómetro que tenían o deducir que para indicar una curva a la derecha, quizás no nos hacía falta escribir ‘CD’, porque ya sabíamos que quería decir ‘curva a la derecha’. Creo que muchos de nosotros integramos una generación de autodidactas, que se fue mejorando a si misma y ¡nonos fue nada mal!”.

 

Foto: Giovanni Gio Ratazzi

 
 
 
NOTICIAS
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Directv
 
 
       
             

 
       
             
   Alojado en servidores SoftPlace Software